La idea de un rayo tractor capaz de desplazar objetos por la acción de un haz de luz parece algo salido de una película de ciencia ficción. Como en otras ocasiones, la ciencia nos sorprende: un equipo de la Universidad Nacional de Australia ha construido un dispositivo que consigue mover pequeñas partículas a distancias de varios centímetros.

Se basa en un haz láser hueco con luz alrededor y oscuro en su interior, cuya energía calienta las partículas y el aire que las rodea. En los experimentos se utilizaron partículas de vidrio hueco recubiertas de oro que quedaban atrapadas en el centro oscuro del haz. La energía del láser impacta en una partícula y viaja por su superficie, donde es absorbida creando puntos calientes. Por su parte, las partículas de aire que chocan con estos puntos calientes también sufren calentamiento y se alejan de la superficie, lo que obliga a la partícula a retroceder en dirección opuesta.

La posición de los puntos calientes se puede controlar a través de la polarización del rayo láser. La técnica empleada permite crear nuevos estados de polarización en forma de estrella (axial) o de anillo (polarización acimutal). Es posible pasar de un estado de polarización a otro y de esta forma detener el movimiento de la partícula o modificar su dirección.

Las posibles aplicaciones van desde un mayor control de la contaminación atmosférica hasta la manipulación y transporte de objetos microscópicos en biología. Hasta ahora se había conseguido a pequeña escala, pero tras estos experimentos ya se ve posible operar a distancias de varios metros con un único rayo láser tractor.