En los últimos años se ha experimentado con nanotecnología para el transporte de fármacos con el fin de tratar enfermedades como el cáncer, donde es primordial alcanzar las células diana reduciendo al mínimo el daño sobre células sanas próximas. Las nanocápsulas de oro o de otros metales son empleadas con esta finalidad, pero existe incertidumbre sobre los posibles efectos de los nanomateriales sobre el organismo ya que no está claro que puedan ser eliminados fácilmente.

Equipos investigadores de la Universidad de Huelva (España) y de Lecce (Italia) han trabajado en el desarrollo de nanocápsulas a base de bayas rojas, concretamente Sorbus americana y Vaccinium sp, que no tendrían los efectos dañinos de las nanopartículas metálicas gracias a sus propiedades antioxidantes.

Estos “nanotransportadores verdes” están basados en la combinación de cardanol, procedente del anacardo, y colesterol encapsulando ácidos clorogénicos, unos compuestos fenólicos extraídos de estos frutos rojos. De esta forma se obtienen vesículas que pueden ser funcionalizadas para facilitar el transporte de fármacos.

Tras estos pasos iniciales los investigadores realizarán pruebas in vivo para comprobar si efectivamente pueden ser dirigidas hacia células diana como sugieren los primeros resultados y si el efecto sobre los pacientes es más beneficioso que si se emplearan otros transportadores.