El tabaco durante el embarazo puede tener efectos muy negativos sobre el feto pero hasta ahora no se había encontrado la forma en que una madre que fuma durante su embarazo o lactancia puede estar mermando la fertilidad de sus hijos varones.

En la Universidad de Newcastle (Nueva Gales del Sur, Australia) se ha investigado sobre ello en roedores y han hallado que los hijos de madres fumadoras cuentan con menor cantidad de esperma y los espermatozoides son más lentos, presentan deformidades y les cuesta más fecundar el óvulo. Al alcanzar la edad adulta estos roedores presentaron una fertilidad reducida o resultaron totalmente estériles.

Se concluye que la exposición a las toxinas del tabaco afecta directamente a la población de espermatozoides en los testículos y el estrés oxidativo inducido por estas toxinas produce daños en el núcleo y la mitocondria de dichos espermatozoides, lo que conduce a malformaciones en su morfología.

Lamentablemente, el 25% de las mujeres continúa fumando durante el embarazo y/o la lactancia, por lo que es esperable que cada vez más hombres sufran problemas de fertilidad debido a su exposición en el útero y en sus primeros meses de vida.

Ahora los investigadores de este grupo se centran en la posibilidad de que estos varones expuestos también vean incrementada la probabilidad de desarrollar cáncer y malformaciones congénitas, así como en qué sucede con los óvulos de las hijas de madres fumadoras.